lunes, 27 de septiembre de 2010

Cuando amaneces en mí


Fotografía de:www.mundofotos.net/foto/funny_flowers/753519/delphinium-de-flores-blancas#foto

A ti,
que nocturno te me abres
como un Don Diego en la noche,
a mí, que desnuda en el aire
te acecho con ojos de puente.




Cuando amaneces en mí
como un árbol desmayado,
y una luz prófuga asoma por la ventana
para albergar su ajuar en tu piel desnuda,
entonces, tengo que besarte,
invadir el calmado latir de tu pecho
adentrarme -sístole y diástole, respirarte-
allanar tu boca entreabierta
y despertar tu música callada.


*

jueves, 23 de septiembre de 2010

A mi padre





En mi recuerdo de ti, siempre fuiste viejo, hasta en las fotos de la mili me lo parecías, perdona por eso, y por tantas otras cosas, que, seguramente se me escaparon de ti. Tu vida no pasó despacio, el campo, la mina, se llevaron tus mejores años.

Recuerdo con el mimo que regabas la higuera, y pensaba que la querías más que a mí; a mamá llamándonos para recogernos, pues nos daban las tantas jugando en la calle sin importar que fuera de noche, alguna vez encontramos la puerta cerrada, y siempre ella esperaba a que estuvieras dormido para abrirnos, tú hacías que no te enterabas.

Te veo bajar del monte, con una carga de varas para los fréjoles, hueles a avellano y eucalipto,va a llover, dices, hoy no riego. Te miro, sentada en la escalera que baja al patio, como te miro hoy y te sigo viendo, feliz, en tu día a día -mamá atizando la cocina-

Éramos una casa pequeña, con un huerto pequeño y un respeto tan grande. Yo entonces también debía ser un pájaro pequeño, que te admiraba y quería, y no me acuerdo, perdona sobre todo por eso, cuando fue la última vez que te lo dije.

Desde entonces los otoños
huelen más a tierra mojada,
el humo de la chimenea
tan triste,
y la higuera sigue allí.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Cracovia



La pequeña Polonia, Cracovia.

Ciudad vieja de melena dorada,
gótica talla y barroca de sueños
desnuda de piedra,
 promiscua de agua,
oratorio de eclipse,
 la resignación de los cuervos.



El casco viejo está rodeado por un parque, como si fueran las antiguas murallas, de las cuales queda la puerta de Florián, que es una de las siete que había para entrar a la ciudad, con su barbacana defensiva adelantada como era habitual en la época medieval, creo que por eso me gustó tanto Cracovia, me encanta el Medievo. Cuando entras a la plaza Mayor con la Torre del ayuntamiento y la lonja de los paños, te da la sensación de volver al siglo XV, bueno, a mí al menos, esta plaza, es una de las más grandes de Europa.


En una de sus esquinas se erige gótica la impresionante iglesia de Nuestra Señora, impresionante por dentro y por fuera, con sus dos torres asimétricas, utilizada la más alta como atalaya antiguamente y hoy en día a cada hora suenan además de las campanadas habituales que marcan las horas, suena como digo,  un trompetista que toca una melodía llamada “hejnal” la cual termina de forma brusca, según la leyenda, porque el trompetista fue herido por los tártaros.


Es una ciudad histórica y llena de leyendas hermosas que captaron mi atención, además que se hace amena y cercana, se puede recorrer a pie tranquilamente y siempre descubres alguna calle como la Calle de los Canónigos, vía real en el pasado con fachadas góticas, (también se encuentra allí el instituto Cervantes) . Iglesias por doquier y todas o la gran mayoría con presbiterios hermosos, con murales impresionantes, con historia , panteones y tiempo para empaparte de todo, tiempo, porque amanece muy temprano.

Cracovia en los márgenes del río Vístula y al Sur de esta ciudad vieja el Castillo Real, o más conocido como el castillo de Wawel, sus orígenes se remontan a la mitad del s.XI, con sucesivas edificaciones románicas que más tarden serían reemplazadas por un imponente edificio gótico. La decoración interior es impresionante, algunas salas hay que pagar, pero merece la pena, el patio con arcadas superpuestas rebosa encanto (y medievo).

A orillas del río, un dragón malvado que habitó en una cueva y tenía atemorizado al pueblo de Cracovia es aún hoy un lugar muy visitado y temido ( pues aún echa fuego) según la leyenda el Rey anunció que el caballero que pudiera vencer al dragón se casaría con su hija y heredaría el trono. Y cómo no, no hubo caballero que pudiera con el temible dragón y sí un joven zapatero llamado Krak ( que también dice la leyenda que de ahí viene el nombre de Kraków y otras dicen que del graznar de sus cuervos) pues el joven Krak elaboró una gran golosina rellena de sulfuro que colocó en una rama y el dragón que era goloso nada más verla se la zampó y le ardió la garganta, para aliviar el quemazón fue a beber al Vístula y tanto bebió que allí reventó. Y el chico se casó con la hija del rey y ascendió al trono.

Hay mil leyendas que podría seguir contando y muchos monumentos más dignos de mención, así como los lugares típicos para comer, museos etc.
Cracovia es una ciudad llena de tesoros artísticos y sigue siendo el corazón de Polonia, y una de las ciudades más hermosas, bohemias y mágicas que he conocido.

Intentaré subir algunas fotos, sólo tengo que saber hacerlo como en una presentación, veré si soy capazy si no pues sabréis perdonarme.

Dedico este post especialmente a mi hija, que allí en Cracovia se quedó y pasará el año. Te echo de menos, mucho.

Kocham cię, Sara.

lunes, 9 de agosto de 2010

El agua, tu boca tibia




Beben los helechos del arroyo tendenciosos de su afecto,
para recordar la ternura que madura bajo el sol.
De las yerbas, la calima de un suspiro escarba en la humedad de la tierra,
mientras, algún mirlo vagabundo ronda los aljibes
y lleva en su pico miguitas de pan.

Si supieras que estoy soñando Umbelas entre el ramaje de las horas
-el agua, tu boca tibia, son una misma cosa-

Hermoso paisaje, tus manos solariegas desdoblando sonatas.
¿Era entonces el tiempo de los árboles?
¡Oh! se rinde la tarde en calmado azimut,
ya despiertan las estrellas, (cierra los ojos, vida mía)
porque tanta luz opaca su coruscar.


*

martes, 3 de agosto de 2010

El mar bate tu nombre





El mar bate tu nombre,
la tarde muda se vence sobre la arena,
pero tú eres ola y vienes a salvarme
con el secreto de la espuma.

Es cierto,
eres una verdad azul a la que invoco.

Me arropo en la largueza de tu mirada,
y eres Albatros que planea en mi alma, sin bullicio.

Sí, el mar bate tu nombre (aquí en mi pecho)
y el salitre de tus labios tempera los míos,
por eso, siempre te beso hasta que gime el agua.


*

lunes, 19 de julio de 2010

Haz de Luz




Te buscaré en la cintura de la tarde,
en el suspiro del eucalipto,
respirándote hasta la aurora
con una algarada de cometas en las manos
por si acaso me esperaras.

Te encontraré, siempre,
con la desnudez en los ojos
-haz de luz que me invade-
a tientas, una caricia murmurará un te quiero,
de las bocas una marea de besos nacerá de repente
y batallarán los sueños de las algas.

Seremos delgada arena
viento que cabalga hacia las crestas de las olas,
seremos tú y yo
y toda luz alargándose en los labios.


*

Me he vestido de tu piel desnuda





Me he vestido de tu piel desnuda
prendiendo hogueras en tu espalda,
expían mis labios aquel país secreto
donde anochece vendavales de verano.

Nadie como yo, amará tanto el huracán felino de tus ojos,
porque haces que brote primaveras de líquenes en mis labios
y que suene la hierba aplastada por los cuerpos
después de la magia del orgasmo.

Me he recostado en tus brazos de viento
para verte dormir en tus horas marinas
y he perfilado con mis dedos tus mareas
con la luz que destila las hondonadas del pecho.

Nadie como tú, moldea la curva de mi cadera,
con la cadencia de las olas -mansas, bravas-
(inefable desembarco)
cuando abordas mi gruta en cálidas riveras de fuego.


*

miércoles, 14 de julio de 2010

Te amaré entre las flores





Cuando entre las hojas tenue brisa
llegue, como acariciando los olores,
te besaré,
y de tus pupilas en mis ojos
el reflejo de las camelias.

Te amaré entre las flores.

Con la felicidad del agua como testigo
y el duelo de la espiga atardeciendo.
Un coro de cigarras solfearán sobre los chopos
mientras entrelazamos nuestras manos de velero.

Será al atardecer, seguramente
(por eso del romanticismo, ya me conoces)
y veremos juntos las libélulas
que beben del arroyo plateado y rojo.

Yo te diré ¿me quieres?
y tú, como siempre, te harás el loco,
frunciré mi ceño, como enojada,
y rodeando mi cintura con tus brazos,
me dirás: cada día te quiero más
y a cada rato, otro poco, otro poco.


*

miércoles, 7 de julio de 2010

Sara





Sara, orilla de mar,
Sara, noche que resplandece,
Sara nunca lejana, sonrisa abierta,
Sara, verde abrazo de rama,
Sara, de arándanos o limonada,
Sara con los pies en alto,
Sara descalza y de puntillas.
Sara guerrillera de libros marcados,
Sara, acacia de besos cada mañana.
Sara, nubarrón que no pretende, pero cala.
Sara, sol desprendido que sorprende,
Sara oleada,
Sara instante,
Sara luz,
Sara soplo y catarata,
Sara, alondra que vuela, al alba.

*

jueves, 17 de junio de 2010

De mar, amor, eres de amar




Clandestinos tus ojos roban mis otoños nocturnos
y yo, con esta rebelde desnudez…


De mar, amor, eres de amar.

Salgo a buscar el recinto de tu boca,
descifro un paraje silencioso,
retrato íntimo de un licor que envejece cobrizo,
(gran reserva, aromado y complejo) enamorado,
y al vuelo atrapo el último incendio del olfato.

Mis labios
prisioneros de tus huestes, mueren dulcemente
en la tangible sabiduría de tu copa.

Sí ,eres de a-mar, amor,
sin condiciones, como se ama al aire,
uva que inunda las vertientes,
sin límites, los besos suben por los tobillos
aguzando el punzante deseo
de agotar la noche en el único aroma de tu piel.


*

miércoles, 16 de junio de 2010

Llovía





Llovía
y mojaban más sus bocas
que todo lo que llovía.

Llovía
aguacero inmenso sus cuerpos
de promesa líquida.

Llovía
y ellos allí
empapándose de quereres
mientras llovía.


*

lunes, 14 de junio de 2010

Agua de rosas





Estoy descifrando la quietud de los manantiales,
nada se aleja del tacto ni la palabra.



Mientras, las gotas de lluvia
-irrepetidas-
resbalan por mi isla de agua,
te cerco, lábil, y advierto
el sigilo que va batiendo mis entrañas.

Tú, mi agua de rosas,
mi agua luz, mi agua mansa,
raíz de mis dedos en tu pelo,
se asombran mis pechos a tu soplo de vilano
y cuando hundes tus labios en mi vientre
un temblor de muslos coronan los arroyos
y los campos se bañan de rosas blancas.


*


miércoles, 9 de junio de 2010

En qué brevísimo instante





I
Tiene un canto de ramas en sus labios.
Si le escuchas,
todo se detiene en el frunce de su frente.
Su pecho abierto encalla en un exilio de ojos,
y sus manos,
sus manos son baúl lapislázuli sin fondo.


II
Cuando llega,
fragua en mis cárcavas
donde el vuelo de las pavesas
arde mi piel para alzarme tempestad
que dormía en las paredes.

III
Me pregunto,
cómo tu voz,
cómo tu luz,
en qué brevísimo instante
he llegado a quererte tanto.

IV
Y alargo la mirada
cuando el aluvión de tu boca
sobre las diminutas flores
dan vida a mis te quiero.


*

lunes, 7 de junio de 2010

Musita el viento un nocturno para tus ojos



Musita el viento un nocturno para tus ojos,
las luciérnagas acampan en la pomarada.

-Prende el aire tus pestañas-

No arrecia este olor a lluvia
desarbolando la madurez de la manzana
que persigue alojarse en tu boca.

Ah, qué agitada viene esta brisa que abre mi ventana
y remueve los olores de los prados.

Susurra el arroyo tu nombre, despreocupado,
dos tordos se agasajan para heredar la luna,
nuevamente tus ojos sonríen entre retamas,
y un nido de caricias galopan al corazón
cuando de tu boca un soplo de vilanos
enredan hechizos en las frondas
y en un temblor de fallas retoñan las Caléndulas.


*

martes, 1 de junio de 2010

Abre los ojos





¿Quién eres?
Vienes a traerme luz bajo la hierba,
tu arroyo urgente resbala en mis aldabas.

Adormecido Mayo se deslizó
como la largura de un aullido.

¿Quién golpea?
¡Ah, tu corazón acaso¡

Nube de mimos abstractos,
vendaval rojo de cerezas
que pernoctan en mi regazo.

¿Eres tú, sueño mío?
El dormido amor al que despierto
para que tu boca se disuelva
en el balcón de mis besos en cascada.


Tú, travesía de azucenas,
y ramaje asilvestrado
donde me desnudo sin miedo.

A ti, con letras de agua te escribo
cuando despierto del sueño,
abro los ojos
y estás a mi lado.


*