jueves, 29 de octubre de 2009

Y llovieron pétalos de rosa




Y llovieron pétalos de rosa

cuando tus labios en los míos se posaron,

y una ráfaga de viento huracanado

despejó la niebla que en el jardín yacía.


Migra al alba la sequía en un requiebro

cuando el aguacero de tus besos

liba los labios míos hasta prenderlos,

palpita entonces mis raíces de granada,

me abro flor en la amalgama de tus yemas,

anidando sueños en las cuencas de los ojos.


Germinas mi vientre en arroyuelos

para que habite Siempreviva

en tus telúricas manos.


*

martes, 27 de octubre de 2009

Cuando te deslizas Viento




Cuando te deslizas Viento con tu soplo de rocío
mis tobillos se despliegan jadeantes
para abarcar tu cintura de Tierra fértil
y sentir el crepitar de las cigarras.

Cuando me susurras Viento con tu canto
mi capullo lascivo de Azucena
se preña del fuego de tu nombre
y en tu cuerpo mis labios como henna
tatúan un arcoíris de miel salífera.


Cuando te encrespas Viento en mi trémula nuca
-qué gesto tan sencillo para mi condena-
giro y giro como pez dorado
para nadar en tu antojo de Luna Llena.


*

lunes, 26 de octubre de 2009

Vienes amor a mis labios al caer la tarde




Voy siempre contigo en las horas del agua
cuando tus mansas manos recorren mis orillas de río
y colmas mi cuerpo con tu boca de acacia.

Vienes amor a mi ombligo en duermevela
a despertar tempestades de (a- mar) entre la yerba.

Vienes amor y floreces serpentinas en mis trenzas,
vienes a mis labios al caer la tarde, amor,
para que no me olvide de la pomarada de tu lengua.



*

martes, 20 de octubre de 2009

Cae la lluvia



Cae la lluvia en este otoño de saudades
para que al cauce siempre vuelvan las aguas
que divagan en sus corrientes distraídas
por la inquieta ladera intimista de nuestros valles.

Por eso en días como hoy, me salvo de mí,
-te salvo de mí-
bebo de la palabra, de esplines me alimento,
( lo hago hasta encharcarme)
como si fuera el hechizo de un brebaje.

Existe un atardecer en tu voz:

"aquella paz de lluvia amainando
regalaba alborozos en las mejillas
en el despertar de tu risa siempre abierta"


(Y en las noches hay suspiros de luna entre las piernas)

Hay días, sí, especiales para las tristezas
días de lluvia
que gotean pausadamente en mis cristales
empañándome de amor y poesía.


*

jueves, 15 de octubre de 2009

Soy amante de la poesía (Leyendo al poeta)




Palpita en sus ojos la ternura de un lago en calma,
y su boca, en su boca hay olas de aliento
con atajos a los campos de amapolas,
otras, el frío le hace carámbanos
y le convierten en gárgolas tridentes,
aunque hiele, su río de voz no se escarcha
porque hierven en el valle de su pecho
manantiales de estrellas luminosas.
Me acerco a su orilla todas las tardes,
percibo su hermosura,
sus pupilas rezagadas descuartizan
arrecifes de lágrimas enamoradas,
su palabra lleva temblores de azules heridas,
mientras tanto, yo, entre fonemas,
me olvido de mis rocas muertas
y entre destellos silenciosos de álamos
intento atusarle el cabello,
pero no puedo, resbala de mis dedos.
Y mientras paso página
mojando mis yemas en el margen de su aguacero,
mi hija, a veces me observa y pregunta
-¿ por qué lloras mamá?-
-lloro su desespero -
y lo que guardan mis labios
es que me nacen flores en el cuerpo;
y quisiera, sólo quisiera atusarle el cabello,
pero no puedo.


*

martes, 13 de octubre de 2009

Se abraza a los lamidos de las olas


(Gustave Courbet. Mujer en las olas)

Brota del mar
con hoyuelos arañados
en las mejillas,
se eleva
con su cuerpo desnudo
y pezones adornados de corales,
su piel está mojada de soledades
porque ya no hay tardes de sol.
Juega
en su isla de silencios rotos
a que sus pies
no se entumezcan de frío.
Se abraza
a los lamidos
de las olas
porque su huella en la arena
la desgaja.


*

jueves, 8 de octubre de 2009

Soy, en tus puntos cardinales




Amanece la sonrisa con hebras de sol
con un mimo inmenso se derrite mi iceberg,
porque has limado mis aristas con tus puntos cardinales
para que no huya la piel de tus ojos de vida
ni de tu aroma de sándalo.

He sentido tu alma surtida de ramas
y yo he implorado ser hoja, humildemente hoja,
para cobijar de la escarcha tus cosechas.

He manado lava en el volcán de tu costa
cuando una estrella me habló de la selva pluvial de tu boca
supe que podría morir contigo en un atardecer de Capadocia,
porque en tus brazos trinan con calma los aguaceros
y en tus labios trepan racimos de vides,
así como en tus manos , inmensamente tus manos,
me reescriben para despertar el templo dormido.


*

lunes, 5 de octubre de 2009

Déjame ser



Lo que se nombra adquiere fuerza,
lo que no se nombra deja de existir.
Czeslaw Milosz


Déjame ser
el abrigo en tus noches de intemperie
la Reseda alba que brote en tu costado,
déjame ser
tu rasguño de miel,
tu deshielo,
tu nido de nube albina,
deja que este reflejo de Luna
me exista y me cubra
con el temblor del beso,
déjame nombrarte
y encerrarte en mi invierno de tacto débil
o hacerme esclava del claustro de tu cuello
con el único reclamo (sin mordiscos de culpas)
de tu tierra en su abismal latido
para que sepas del suspiro del río y su bohemia.
Déjame ser
y estar
en ti.


*

jueves, 1 de octubre de 2009

Espié tu desafío




Espié tu desafío
esculpiendo la palabra en el tiempo,
no encontré más que una verdad:
la naturaleza en la garganta,
la humedad que arraiga sopores,
el olor de las entrañas fiel a la memoria.

Y allí, yo,
esperando a mitigar la sed
en la impía sombra de tu roca,
supe dónde soñaba tu deseo
en qué veta se posaba ,
vencida
por la oración de tu célula
conjugué la acción
que estremeció mi alma
… y mi cuerpo.


*


*

(Imagen tomada de: montanismo.org.mx/images/upload/gota-estalactita.jpg

martes, 29 de septiembre de 2009

He besado tus ojos de aurora




He besado tus ojos de aurora
-mi refugio de viento cuando zumbas trova-
con el anhelo del vientre y su contoneo
habitaste en el zaguán de mi delirio
que nace del torrente de tus labios.

Te pertenezco,
calando y celando tu ambrosía
en el cóncavo plumaje de la palabra
o en el éxtasis que florece con lluvia de muslos.

Me perteneces,
cuando me rocías con el baño de la mirada
con el azul de las aves que dan rienda suelta
a los sueños voladores.

Hoy tu boca ha amanecido otoño plácido
llenando mi piel de malvasías.


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lunes, 28 de septiembre de 2009

Aquellos días que no volverán ( ya no hay tantos platos en la mesa)



Llega a la memoria
un remolino de caricias,
porque el frío de la ausencia
lo mismo abate el pecho de alfileres
preguntando "porquéses" a la muerte,
que te invade, eso sí, con el tiempo,
de una nostalgia de hermosos recuerdos;
de domingos en el patio de casa
tomando culines de sidra mal echados,
y saliendo de la cocina aquel olor a repapalillas
y a pimientos asados
y alguna vianda más que carece de importancia,
porque lo importante era que estábamos todos,
apenas cogíamos en la mesa
y yo me enfadaba porque siempre me tocaba fregar,
con qué gusto lo haría ahora,
cómo extraño aquella cantidad de platos,
de vasos desparejos, incluso
aquel olor a puro que tanto molestaba
en las largas tardes de partida,
los enfados, las risas,
el quedaros dormidos viendo la tele
dejándonos con un concierto de ronquidos dispares,
las despedidas en la noche dejando nuevamente
a nuestros padres solos hasta el fin de semana.
Echo de menos la bella sonrisa de mi madre
su compostura, siempre dispuesta y agradable.
Echo de menos el sonido de la azada de mi padre en la huerta,
echo de menos el coraje que a la vida le puso y su sencilla nobleza.
Echo de menos a mi hermano,
que se fue un día sin previo aviso
dejándonos a los demás malheridos,
no nos habíamos quitado el olor a muerte
que de alguna manera justificamos por los años
cuando se calló para siempre sin despedirse.
¡Cuánto me enfadé!¡Cuántos lloramos su pérdida!
Siempre se van los mejores, eso nunca lo podré entender,
pero, a veces, vuelven
y te llenan la memoria de hogar, de unión, de familia,
y aquélla algarabía de platos…


*

Por favor, tira del tapón




Acabaré acostumbrándome
a nadar sin rumbo
mientras en la aparente calma
me des- c- amo.
Hoy el agua gris mancilla mi memoria,
no oxigeno, y se me ha olvidado
nuevamente el camino del río.
Por favor, tira del tapón.


*

sábado, 26 de septiembre de 2009

Pasión amorosa




Me embriagas
como una saeta que eriza la piel sin clemencia.


La noche se moja de un feble aguacero,
cuando el corazón se embauca en acordes
del pentagrama que censura la palabra
y la aloja en el fondo del alma.

¿Con qué tormenta vienes? - instinto de pasión-
si traes en el pecho tatuado la mudez de una pauta,
la mirada que tiembla como gota de lluvia
precipitándose en la hoja para saciar de la flor su pétalo
y su pistilo soñador.

Descifro la sensual cariátide con la ofrenda rupestre
para que subsista en mi vientre el perfume,
su perfume, que mora en las ansias bailarinas
con velos de peces que zigzaguean en las aureolas de los senos.

Embriagada, en esta pasión amorosa
como una manada de antílopes en estampida,
con fantasías de jilgueros en campos de trigales,
con alas para volar acrobacias por las orbes del paraíso
y perderse en las miradas de la piel en su pleamar.

¿Cómo, cómo no voy a entender
el sigiloso suspiro azul de una obertura sin olvido
de un arpa que llora su desnudo tacto?


*



martes, 22 de septiembre de 2009

Respírame cerca




Abárcame, fuego apasionado con tu norte,
pronúnciame como un muecín desde la torre
para arder la noche con felinos labios.

Respírame cerca,
bajo este sol dorado que dibuja ondas en la espalda,
navega vendavales con tu mano fresca como el otoño,
y sella la gruta de mi desnudez marina.

Después, cuando duermas como una playa silenciosa,
contemplaré la belleza que no se alcanza con los ojos
y sollozaré de amor, sintiendo que me respiras, cerca.


*

jueves, 17 de septiembre de 2009

Una palabra




Necesito una palabra:
que no distorsione
o se haga añicos como el mercurio,
una palabra que no albergue duda
sin clavos ni ofrendas,
una palabra que estrene la esperanza,
una palabra que no dañe un sentimiento.
Y no la encuentro.


*