Seguro que muchos de los que seguís este blog conocéis al poeta Julio González Alonso, Leonés, que vive en Vizcaya, os dejo aquí el enlace de su bitácora para los que no tenéis el placer: http://juliogalonso.wordpress.com/ También lo podéis seguir desde mi lista de blogs, Lucernarios.
En él encontraréis poemas con la palabra emocionada, la creatividad, la luz, los miedos, lo social, lo histórico, lo cotidiano, la sensibilidad, y además de hacerlo de manera magistral, comparte sus conocimientos, para quien guste y le interese, que, pienso que a todo aquel que escriba poesía ha de interesarle gratamente. A mí me cautiva su palabra poderosa y honesta, cómo desentraña desde su perspectiva para expandirla a los ojos de quien le sigue. Conciliadora su voz y su mirada, a mí me atrapa su poesía.
Después de leer una composición que dejó en su bitácora, una Villanella, desconocida totalmente para mí, el caso es que la lees y parece fácil (aunque la rima nunca ha sido lo mío) pero te pones a estructurar una y ¡caramba! no es para nada fácil, así pues, y como cabezona que soy me puse sin éxito alguno, hasta que, eso que nos pasa a los que escribimos, una nimiedad, podría parecer, un detalle, una rosa, una página de un libro vino a mi recuerdo.
Su hermnosa villanella es la siguiente:
Quien del amor no se cura
Falto estará de cordura,
sin sosiego el alma ausente
quien del amor no se cura.
Si a cuanto el amor procura
pone rostro sonriente,
¡falto estará de cordura!
Fuerte será la atadura
y fuerte el dolor que siente
quien del amor no se cura,
pues si acude con premura
del amor a su corriente,
falto estará de cordura;
que sólo es vivir locura
y un sinvivir el presente
quien del amor no se cura.
Persiguiendo en la hermosura
su rostro más inocente
¡falto estará de cordura
quien del amor no se cura!
Julio G. Alonso
La estructura de la villanella según el poeta Julio González Alonso, es la siguiente:
La villanella es definida como una de las estructuras más complejas de la poesía. Forma parte de las composiciones con estribillo y su origen se remonta al Renacimiento, naciendo de las canciones, la danza y el folclore italiano de la época. Tuvo mucho éxito entre los poetas ingleses y también es llamada villancico porque a menudo trataba temas pastoriles con un lenguaje sencillo. La dificultad de la villanella radica en conseguir un buen dominio de la forma y a la vez proyectar sentimientos profundos.
La villanella está formada por 19 versos de arte menor, octosílabos, de rima consonante. Los 19 versos se distribuyen en cinco tercetillos y una estrofa de cuatro versos de cierre. En su desarrollo hay que utilizar el primer y tercer verso del tercetillo de apertura en las estrofas siguientes; hay que hacerlo de forma alterna para cerrar los cuatro tercetillos restantes y estos dos versos formarán, a su vez, el cierre de la la última estrofa formando un pareado.
Gracias por el aporte, estimado Julio.
Y las mías son las siguientes:
Qué será de aquella Rosa
Qué será de aquella Rosa
que yo enviara con mis besos,
era roja y primorosa
y anhelaba cautelosa
los aromas de cantuesos.
¿Qué será de aquella Rosa?
Si en una alusión se posa
los sentimientos más presos
-era roja y primorosa-
Si cruzando el mar celosa
se mustian sus embelesos,
¡qué será de aquella Rosa!
Si a tus manos minuciosa
se posara entre mis versos:
era roja y primorosa.
Bésala que es caprichosa
y ama tus ojos ilesos,
qué será de aquella Rosa
era roja y primorosa.
A la orilla de la fuente
A la orilla de la fuente
viniste a robarme un beso,
¡qué tonto fuiste, Vicente!
Yo te esperaba impaciente
mientras escribía un verso
a la orilla de la fuente.
Medio loca y convincente
puse mi boca en receso,
qué tonto fuiste, Vicente,
que me besaste en la frente
marchitando mi embeleso
a la orilla de la fuente
tú te fuiste tan sonriente,
yo firmé un cantar travieso:
qué tonto fuiste, Vicente,
el amor tan reticente
dejó mi corazón leso,
qué tonto fuiste, Vicente,
a la orilla de la fuente.
Sed benevolentes, jeje, bueno no, sed sinceros, sabéis que siempre os lo agradezco. Abrazos.