
*
Recuerdo nuestro primer beso
bajo la luz de la luna, nos alejamos de la pandilla,
en tus ojos el parpadeo de las estrellas
en tu mano el “culín” de sidra
en mi boca el sabor de la pomarada.
Toda la vida en el mismo pueblo
y apenas habíamos cruzado palabra,
de repente, allí estábamos,
chisporroteaba San Lorenzo en el cielo sus lágrimas,
y las contábamos
y nos mirábamos
y deseábamos imposibles –o no tanto-
Recuerdo como si fuera hoy
aquel (nuestro primer beso)
desde entonces mi boca
siempre sabe a manzana.
*
Con todo mi amor, por aguantarme tantos años.













