miércoles, 21 de septiembre de 2011
Locus amoenus
Ardían los límites en los prados
y el sol escudriñaba las raíces,
caían luceros sobre tus hombros
y reposaba el río clandestino.
-Era el perfil de tu cuerpo
y sin miedo a los cíclopes viajamos a Ítaca-
¡Qué aliento aquel del maíz jamás herido!
Luz- silencio y en la penumbra, tú,
(mi nuberu de brazos largos)
vindicando la renuncia del frío en las sienes;
entonces amarte era inventar lugares nuevos,
aislarse en el hórreo, la vida que soñábamos,
hacer ristras de amor en tardes de tormentas
en el recinto tibio de tu pecho,
con manzanas, dulce miel y boroña.
*
Hórreo: Construcción típica asturiana, sostenida por cuatro pilares o "pegoyus". Se guarda o guardaba el grano y mantenía los alimentos aislados de la humedad.
Nuberu: Personaje de la mitología asturiana. Controlan el tiempo a su voluntad y se divierten provocando tormentas y tempestades. Y son temidos por destrozar cosechas.
Boroña: Pan hecho con harina de maíz (muy rica con leche). Si está rellena de embutidos se llama Boroña preñada, ( para después echarse en un prado a dormir la siesta)
lunes, 19 de septiembre de 2011
Villanellas
Seguro que muchos de los que seguís este blog conocéis al poeta Julio González Alonso, Leonés, que vive en Vizcaya, os dejo aquí el enlace de su bitácora para los que no tenéis el placer: http://juliogalonso.wordpress.com/ También lo podéis seguir desde mi lista de blogs, Lucernarios.
En él encontraréis poemas con la palabra emocionada, la creatividad, la luz, los miedos, lo social, lo histórico, lo cotidiano, la sensibilidad, y además de hacerlo de manera magistral, comparte sus conocimientos, para quien guste y le interese, que, pienso que a todo aquel que escriba poesía ha de interesarle gratamente. A mí me cautiva su palabra poderosa y honesta, cómo desentraña desde su perspectiva para expandirla a los ojos de quien le sigue. Conciliadora su voz y su mirada, a mí me atrapa su poesía.
Después de leer una composición que dejó en su bitácora, una Villanella, desconocida totalmente para mí, el caso es que la lees y parece fácil (aunque la rima nunca ha sido lo mío) pero te pones a estructurar una y ¡caramba! no es para nada fácil, así pues, y como cabezona que soy me puse sin éxito alguno, hasta que, eso que nos pasa a los que escribimos, una nimiedad, podría parecer, un detalle, una rosa, una página de un libro vino a mi recuerdo.
Su hermnosa villanella es la siguiente:
Quien del amor no se cura
Falto estará de cordura,
sin sosiego el alma ausente
quien del amor no se cura.
Si a cuanto el amor procura
pone rostro sonriente,
¡falto estará de cordura!
Fuerte será la atadura
y fuerte el dolor que siente
quien del amor no se cura,
pues si acude con premura
del amor a su corriente,
falto estará de cordura;
que sólo es vivir locura
y un sinvivir el presente
quien del amor no se cura.
Persiguiendo en la hermosura
su rostro más inocente
¡falto estará de cordura
quien del amor no se cura!
Julio G. Alonso
La estructura de la villanella según el poeta Julio González Alonso, es la siguiente:
La villanella es definida como una de las estructuras más complejas de la poesía. Forma parte de las composiciones con estribillo y su origen se remonta al Renacimiento, naciendo de las canciones, la danza y el folclore italiano de la época. Tuvo mucho éxito entre los poetas ingleses y también es llamada villancico porque a menudo trataba temas pastoriles con un lenguaje sencillo. La dificultad de la villanella radica en conseguir un buen dominio de la forma y a la vez proyectar sentimientos profundos.
La villanella está formada por 19 versos de arte menor, octosílabos, de rima consonante. Los 19 versos se distribuyen en cinco tercetillos y una estrofa de cuatro versos de cierre. En su desarrollo hay que utilizar el primer y tercer verso del tercetillo de apertura en las estrofas siguientes; hay que hacerlo de forma alterna para cerrar los cuatro tercetillos restantes y estos dos versos formarán, a su vez, el cierre de la la última estrofa formando un pareado.
Gracias por el aporte, estimado Julio.
Y las mías son las siguientes:
Qué será de aquella Rosa
Qué será de aquella Rosa
que yo enviara con mis besos,
era roja y primorosa
y anhelaba cautelosa
los aromas de cantuesos.
¿Qué será de aquella Rosa?
Si en una alusión se posa
los sentimientos más presos
-era roja y primorosa-
Si cruzando el mar celosa
se mustian sus embelesos,
¡qué será de aquella Rosa!
Si a tus manos minuciosa
se posara entre mis versos:
era roja y primorosa.
Bésala que es caprichosa
y ama tus ojos ilesos,
qué será de aquella Rosa
era roja y primorosa.
A la orilla de la fuente
A la orilla de la fuente
viniste a robarme un beso,
¡qué tonto fuiste, Vicente!
Yo te esperaba impaciente
mientras escribía un verso
a la orilla de la fuente.
Medio loca y convincente
puse mi boca en receso,
qué tonto fuiste, Vicente,
que me besaste en la frente
marchitando mi embeleso
a la orilla de la fuente
tú te fuiste tan sonriente,
yo firmé un cantar travieso:
qué tonto fuiste, Vicente,
el amor tan reticente
dejó mi corazón leso,
qué tonto fuiste, Vicente,
a la orilla de la fuente.
Sed benevolentes, jeje, bueno no, sed sinceros, sabéis que siempre os lo agradezco. Abrazos.
jueves, 1 de septiembre de 2011
Playa del silencio
No me apacigüéis,
dejad que sus ojos de bardo
aquieten el sol que templa mi estanque,
que hoy están volando prófugas las mariposas
del fogaje intenso que expelen los eucaliptos.
Te busco,
en un tejado empapado de lluvia,
en la mueca intrépida de las ánforas,
en los acantilados norteños con tormentas.
-Anocheces, paisaje de silencio-
Me embobo, cierto,
de tus poemas de membrillo (con pan y queso)
y quisiera desafiarte a buscar lechetreznas
mientras recitas verdades a medias
o rumias metáforas caprichosas.
Y extraño,
que no vengas a robarme el brillo de los ojos
cuando tu voz acallas por un tiempo
en el que yo envejezco entre agapantos.
*
lunes, 22 de agosto de 2011
Semillero de Amor
In memoriam
Era aquel olor a tierra mojada
de la lluvia de enero,
mi padre en el huerto y la tarde huyendo.
Mi madre va a su encuentro,
le dice que es la hora de la cena,
en sus manos un manojo de menta
para la sopa de los garbanzos del mediodía.
En la cocina de carbón la leche hierve
-guarda la nata para hacer bizcochos-
Él recoge del gallinero unos cuantos huevos.
Ella cierra las contraventanas de la casa.
Eran el Amor
y están cuando respiro.
Cuánto calor prendido en los inviernos.
Qué semillero azul brotan mis versos.
*
Mis padres renovando sus votos en sus Bodas de Oro.
Con todo mi amor, siempre.
jueves, 23 de junio de 2011
lunes, 30 de mayo de 2011
Entre pulgas y perros
Llegaste a despertarme con tu risa,
al tiempo que almorzabas a tu antojo
un súbito picor ¡ay qué sonrojo!
mi pata ya no llega a tal pesquisa.
Dónde está la jocunda y la sumisa
que pasaba los días sin enojo
en mi lomo al resguardo del manojo
mechón que te mecía con la brisa.
No me quieres, lo siento en tu mordisco
¡qué sufrimiento, elevo una plegaria!
Mientras tú gozas, sólo siento el fiasco;
soy perro viejo apenas nada rasco,
haz de mi vida algo menos precaria
dame el bocado grácil y no arisco.
He dicho y sin ofusco:
mala pulga, te has vuelto tan amarga
busca otro can ¡per diez! que ya eres carga.
*
viernes, 13 de mayo de 2011
Sara en Praga
Ya llegas,
estás a la altura de mi pecho.
¡Arriba, mi luz exacta!
“haremos un queque de zapallito”
ya llegas con el verano.
¡Quiérote!
Orbaya
Que nun me xulguen los tos güeyos,
güei podría morrer de tanta guapura.
Allongo la mirada
llabro la to cara colos mios deos
siento'l quexíu de la tierra,
el verdor de los praos,
y tu, equí, orbayando amor.
Siento que me pertenece este orbayo
que hace que los ojos se alarguen
para estremecer mi alma con semillas de dádivas.
Orbaya, sí, mis manos alzo al infinito,
como si pudiera labrar en el aire tu rostro con mis dedos,
o entender la belleza de las flores que cimbrean.
Recreo los oídos con las aves que migran buscando amparo,
y siento que el quejido de la tierra se atenúa
cuando un viento solo apresura la siembra distraída.
Orbaya, quedamente, orbayas.
domingo, 24 de abril de 2011
Dejad que llueva
Dejad que llueva
temporal lento
finísima lluvia
luz pura en su pelo.
La tarde se moja de sus yemas
-sien desnuda derramando brezos-
donde mis ojos se curvan
y reclinan en la isla de su espalda.
Dejad que llueva
que deshoje la cosecha baldía
con su embestida de nube.
Dejad que llueva
para dar voz a los paisajes
y desear que su agua alcance mis aristas.
*
Palabra
Ya está callada la Luna y quieta sobre el lago, clara en todos los caminos. Tú, eres el verso, amado mío, yo sólo palabra.
Me asomo sin dolor alguno al balcón del cuarto, donde tantas veces las camelias fueron cómplices del ardor del sol en mi espalda, en el aire pompas de jabón estallan con aromas de lavanda.
También entonces era Octubre, y mis letras se quebraban de madrugada, hasta que Tú, Poesía añil entraste, nunca tardía: Palabra.
Verseo. Te nombro.
Entre hipérboles,
morí de amor en alguna de mis metáforas.
Qué sumisión triunfal, llora un oxímoron,
cuánta expansión elíptica entre soflamas,
cuántos circunloquios de agua
sobrecargando epítetos de a-mares,
con lo cómoda que es la retórica fácil
y tanto pleonasmo para decir:
Te quiero.
Amor.
Vida.
Sueño.
Silencio.
Grito.
Luz.
Palabra.
*
jueves, 7 de abril de 2011
Presentación de Tempestades de amar (encuentro entre poetas locales)
Presentación de Tempestades de amar, el próximo martes día 12 a las 7 de la tarde en la casa de la cultura de Posada de Llanera, Intervendrán : Alba González Sanz, Iris Díaz Trancho y Héctor Pérez, en un encuentro entre poetas locales. Moderador, Alfredo Rodríquez.
Un beso.
Un beso.
miércoles, 9 de marzo de 2011
jueves, 3 de marzo de 2011
Ser de agua
Ser agua,
quisiera ser de agua,
en su profundidad sentir el vértigo de los límites.
El agua
no es lo que veis, pues nunca es la misma.
Por eso, antes me abrazaba a la inexistencia,
ahora, me siento en sus aledaños,
en su reflejo
inundo de esperanza mis pulmones.
*
lunes, 21 de febrero de 2011
Luz inhabitada
Cae la tarde,
podría morir en su horizonte silencioso,
cobijada en el abrazo de un viento
que me hace susurrar tu nombre
y estremecer los párpados.
Como alas,
tus manos espontáneas
dibujan mariposas que revolotean,
tan bellas, tus manos traviesas entre la yerba.
Cae la tarde y tú
-Luz inhabitada-
donde renacen todas las flores
y escampa la sed afásica del silencio.
Porque en tu a-mar descubro el sosiego del agua,
nadie apagará jamás tu sol en mis mareas vivas,
soy de tus olas, orilla.
¿Escuchas este trino de ave que anida en mi pecho?
Siempre me pasa con tu sonrisa grande,
con tu mirada de lago,
o tu revolución de armonía.
Tú, siempre tú, mi cierzo y mi nube,
eres el frescor de una brisa irrepetible,
y me enciendes el alba
y deseo la vida,
el amor… todavía.
*
Rosana Arbelo ( Nadie te ama más que yo)
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