martes, 23 de noviembre de 2010

Sabré que eres tú




Yo, aquí, escribiendo,
Y tú, ahí, tan cerca.



Si de quererte tanto,
una flor se estremece entre tus dedos,
o acaso, una estrella en tu pupila tintinea,
ríe, con esa risa de fuente en primavera.

Si de la vida
Tú,
si del poema
Tú.

Y mi voz tiembla (estás tan cerca)
que no me importan las tormentas,
porque de tus manos secretos,
y de tus labios,tan lentos,
sabré que eres tú -Guardián de Luz-
que vienes a calmar el recinto de mi vientre.


*

12 comentarios:

  1. Que bonito tener un Guardián de luz, que siempre te protega amiga. Bello poema y sentimientos engarzados con amor y dulzura,
    Mi felicitación Isabel

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  2. Y qué profundo y sugerente ése gentil y hospitaario recinto de tu vientre ¡y olé!

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  3. Isabel,tu poema se hace flor,estrella y fuente cantarina en primavera...Tus letras aman y reciben la luz para seguir inspirándose en la madre y sabia naturaleza,que te infunde el secreto de la vida,el amor.

    Todo ha sido positivo,días muy intensos...A Munich sólo le falta el sol de España.Ya os contaré.
    Te dejo mi gratitud por compartir y mi abrazo grande,amiga.
    M.Jesús

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  4. bello poema emanas emocion al leerte cumbre de sentimientos heremosos.,..bello

    saludos
    linda semana
    abrazos

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  5. Hola Isabel, lindo poema que engarzas con versos de amor y tu GUARDIÁN DE LUZ.

    Abrazo sincero
    M. Ángel

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  6. Me gustan la estrella en la pupila y "esa risa de fuente en primavera". También encuentro particularmente bello el último verso: "calmar el recinto de mi vientre".

    Se echaba de menos tu poesía.

    Un abrazo, Isabel.

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  7. Un placer volver a leerte. Saludos.

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  8. La estrofa inicial me cuativó, Isabel, pero es la segunda la que más me dijo:
    'Si de la vida
    Tú,
    si del poema
    Tú.'
    Es que el amor hace que veamos al ser amado en todas partes, sobre todo en los versos.
    Me alegra que hayas vuelto renovada e inspirada. Te he echado de menos.

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  9. Mis ojos amasan nostalgias
    en un postre nuevo
    casi feliz.

    Quisiera un jardín para contemplar
    el desvanecimiento de las horas
    en las tardes frías,
    para gastar el ayer
    acompañado de llanto y vino.

    Supongo que el silencio
    es una sustancia
    hecha de palabras muertas.

    Ahora que pido fuerzas
    para ser otro hombre,
    desciende sobre mi
    el aura de mi mujer.

    La tibieza de su piel es boreal.
    Sonrío un poco,
    su beso me ha curado.




    anuar.

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  10. Isabel,gracias por tu comentario.
    Sabes como yo,que la palabra limpia y nueva prende el fuego de Navidad,cuando hemos limpiado la estancia...
    Te dsjo mi abrazo grande y mi ánimo para que no dejes de escribir.La poesía es medicina mágica,que nos eleva y nos ayuda a intuir el milagro de cada día...!
    M.Jesús

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  11. intriga de una manera tan tierna, que vale la pena,leer una y otra vez.

    un saludo.

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  12. es posible que nunca te abandone aquél feliz guardián de la luz de tu lírica exquisita, porque tus merecimientos son tantos y tantos, que en el olimpo, otorgaron única dispensa y dictamen a cumplirse

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